Yo tenía un blog. Se llamaba El blog de Cruella. Escribía cada 2-3 semanas sobre lo que me apetecía, cuando me daba la gana. Incluso tenía gente que me leía.

Sí. Esa era yo antes de 2017. Ahora no sé cómo llamar a esto… Pero ya acaba este año. Y como siempre, es momento de hacer balance . O mejor, lo dejamos para más adelante… o para nunca, ¡qué carajo! (no diría “carajo” jamás en mi vida real. Lo cambiaría por “cojones” seguro, pero Dior + “cojones” en el mismo post no sé si pega…).

Otra cosa no, pero si este año se ha caracterizado por algo, ha sido por dejarme con la boca abierta muuuuchas veces.

Algunas para mal, la vida no es instagrameable el 100% de las veces. Pero este post va sobre el momento que más boquiabierta me ha dejado.

32 años sin pisar París, y en un año 3 veces. Y qué tres veces… Entré al museo de les arts decoratifs de París por los pelos. Estaban cerrándolo para un acto privado. Prometí darme prisa en un francés mediocre. Y el interior…

Lo que encontré fue el sueño de cualquier amante de la moda: “Christian Dior, couturier du rêve”. El sueño de Christian Dior, y de todos los diseñadores de la marca. Mi sueño.

Unos visuales increíbles para contar la historia de la Maison Dior, que desde su creador, pasando por Yves Saint Laurent, Marc Bohan, Gianfranco Ferré, John Galliano o Raf Simons, ha llegado hasta nuestros días para ensalzar a Maria Grazia Chiuri, la romana que tiene al mundo entero en su bolsillo con su revolución feminista.

Dicen que son 300 vestidos los que componen la exposición. De verdad os digo, que no se puede dejar de mirar a todos y cada uno de ellos.

Pero si en algún lugar pensé que estaba en un sueño, fue en la sala de patrones…

La exposición está hasta el 7 de enero y sin duda merece muchísimo la pena volar a la ciudad de la luz solo para meterse en este sueño.

Sin dudas ese fue uno de los mejores momentos del año. Los demás… quizás los cuente más adelante. Porque yo era blogger… pero nunca se sabe.

¡Besicos!

Agujas

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8 octubre, 2017 // Pure Fashion

Cuidado: otoño.

Eso debería de advertir esta estación recién inaugurada que ilumina de rojo los bosques y trastoca la cabecita loca de muchas personas de mi alrededor. Incluida yo, claro está.

La oscuridad que amenaza los amaneceres más tardíos cada día, pincha como agujas en el alma, pero produce a la vez una satisfacción de despedida de tantas cosas que se van con el verano…

Y ahí está la moda para reconfortar, para abrigarnos del cierzo que se levanta en la ciudad, aunque este año esté respetando hasta los pilares.

(Fotos by @alicellamas )

Melancólica, introspectiva y un poco oscura como los cuadros del genio aragonés Goya, la colección de Víctor Moreno encandiló al jurado y al público asistente al I concurso de diseñadores de moda ‘Aguja Goyesca’.

El título “Inside Goya” ya sugería que los cuatro modelos que presentó al concurso iban a ser cuanto menos dramáticos.

En la categoría profesional los ganadores fueron Iván Royo y Nacho Lamar con la colección Goyarte.

En un marco incomparable con el Pilar presidiendo, El Corte Inglés junto a la Cámara de Comercio organizaron este desfile de talento de la costura aragonesa que agradecemos infinitamente los que amamos la moda.

Una “mini-fashion week” que duró apenas un par de horas. Algo es algo.

No será por falta de talento de la tierra, porque últimamente estoy viendo a los futuros Pertegaz colgando sus diseños en Instagram y eso sí que me reconforta de verdad. Es un mundo difícil, a veces incluso cruel, pero la moda es un arte que levanta pasiones así que ojalá las agujas sigan haciendo su trabajo, ajustando los talles, sujetando los bajos…

Nunca está de más que de vez en cuando nos pinchen y nos hagan reaccionar para despertar del letargo otoñal ¿no?

Besicos!

¿Cuántos artículos sobre nuevos propósitos, nuevos comienzos, septiembres agónicos de depresiones post-vacacionales habéis leído ya?

¿Cuántas vueltas al cole, “here,again”, hoy comenzamos, “volvemos con las pilas cargadas” y otros tópicos han aparecido estos días en vuestras redes sociales?

Es que septiembre es un mes maravilloso para, yo que soy una experta, comenzar de nuevo con esos planes que tenemos en la mente para olvidarlos en poco más de un mes. Cuando en Zaragoza llega el Pilar, los gimnasios se vacían y no se vuelven a llenar hasta enero.

Lo mismo ocurre con otros muchos propósitos que se nos van quedando por el camino.
Es por eso que lo que a mí solo me vale lo que hago realmente, lo que vivo. El 80% de las cosas que tengo en la mente vuelan, se van, vuelven dependiendo del día… Así que necesito tener lo tangible cerca, apuntadico en la agenda para que no se me olvide nada.

Desde luego septiembre tiene la agenda completa:

  •  Las semanas de la moda y los Salones Internacionales. Este fin de semana ha sido MoMAD, que cada vez hace más incidencia en la moda sostenible y poco a poco va aumentando sus cifras tras los años de crisis.  Del 7 al 13 New York fashion week que lleva unos años dando tumbos hacia no se sabe muy bien qué dirección. Así, el resto de las capitales de la moda nos irán dando a conocer por dónde se moverá el mundo al año que viene.
  • Quedadas de #UnidadSinMóvil . Una propuesta de Yolanda Gil y Carlos Mariñosa que nos reunieron a unas cuantas mentes inquietas en un lugar increíble para charlar sobre creatividad, ideas, evolución de la ciudad… Todo ello sin tocar el móvil, claro.Comenzó el pasado miércoles, pero cada dos semanas habrá una nueva quedada.
  • Telva Shopping Xperience en Zaragoza. Se anuncia como un gran evento de la mano de la Revista TELVA,que tendrá lugar el día 21 de Septiembre, en el mismo centro de Zaragoza. Todo lo que sea fiesta+moda+Zaragoza es bienvenido.
  • Zumos para una mañana de sábado. Ya van dos y la cosa va a continuar para que toda la ciudad conozca los nuevos productos de Kachonwaa. A las 12:00, en la plaza San Felipe, se pueden degustar su Tizanas healthy de frutas para ayudar con la operación detox.
  • Viajes de fin de semana. Hay muchas propuestas para no olvidar que el verano no acaba hasta final de mes. Escapadas a los Pirineos, al Monasterio de Piedra, el Matarraña… Paraísos cercanos que conocer en un día o dos.

Desde luego con tanto plan sí que ya no quedan días de verano… libres.

¡A disfrutar!

El verano trata de coger energía de la luz, de desconectar de nuestra rutina, de sentir y oler el mar.

El verano también sirve para planificar, sentarse con el cuaderno y ver cuál será la ruta del próximo curso.

También trata sobre la preparación del September issue tan importante en Vogue que le hicieron su propio documental. Pero mi “September issue” va a tratar sobre qué hacer con El blog de Cruella.

Si en abril escribí sobre la necesidad de levantarse tras un tropiezo, hasta hoy no he sido consciente de estar de pie. No he escrito ni un solo post más. Sequía de contenidos, y eso es que algo pasa… porque si algo adoro en esta vida es escribir.

Tengo tantos proyectos en mente que se si no planifico, no hago ninguno. Si poco a poco he ido solventado mi falta de paciencia y ahora soy experta en contar hasta 895 antes de cabrearme, sigo suspendiendo en constancia y determinación.

En mi cabeza sigue mi proyecto de diseños de camisetas basados en mi ciudad preferida, una consultoría de marketing en moda y echar unos cuantos cables que necesita la gente de mi alrededor.

(No solo llevarán mensajitos… Las camisetas que tengo en mi cabeza son ideales, ya veréis…).

Sigue además el objetivo de quitarme (sí, lo sé, me veis fabulosa, pero yo no) 5 kilazos que se han ido instalando poco a poco en mis caderitas (Ri, ¿te apuntas?).

Sigue el acabar por fin de instalar las últimas lámparas de la casa, sacarme el C1 y disfrutar de unos días de relax mientras pongo en orden todo este caos de objetivos.

Puede que me repita como los bolsos de Michael Kors, quien por cierto ha comprado Jimmy Choo (¡ay Tamara… Te echamos de menos).

Pero es que lo de dejar por escrito mis objetivos tanto a principios de año como en septiembre, me ayuda a no perderlos de vista.

Que no se me olvide el objetivo principal de mi vida: seguir disfrutando de mi gente, que es fundamental.

¡Feliz verano!

Os quiero contar una historia muy común, algo que todos hemos oído alguna vez…

Esta es la historia de una mujer feliz, de las que se ponen el mundo por montera. Las cosas no siempre habían sido fáciles, pero era especialista en salir de la zona de confort, en vestirse como le diera la gana, en salir a divertirse.

Ella pensaba que lo tenía todo bajo control, reconocía quién era importante en su vida, y lo valoraba… Aunque quizás no lo transmitía lo suficiente.

Antes de la “Gran Caída” había habido unos cuantos tropezones, pero cuatros entierros, dos mudanzas, unas cuantas lágrimas y varias botellas de cava compartidas fueron suficientes para darse cuenta de que estaba en el suelo, en la mierda (si me permitís decir “mierda”, claro). Pero sí, se puede decir que estaba ahí.

Oui… c’est moi, querid@s. Así, por sorpresa, el primer trimestre de este año me ha hecho visitar Milán, París y el más oscuro fondo.Es difícil estar siempre arriba. Y no será por no intentarlo…Pero no: no podemos controlar los sentimientos de los demás, y lo peor de todo es que muchas veces los tuyos dependen de ellos.
Cabeza vs Corazón. Amor vs Orgullo… Ains, esa maravillosa lucha de poder.

La vida como la moda tiene etapas en las que sales victorioso…


Y otras en las que es mejor que te escondas un tiempo y reflexiones, con el objetivo siempre en mente de renacer, de volver más fuerte, más poderosa, mejor.

¿Queréis saber cómo levantarse después de una caída?  Fundamental: querer hacerlo.

Los tiempos cambian, la moda cambia, las personas cambian… Lo peor ya ha pasado (o eso me parece a mí). Y aunque no es fácil (nunca lo es), poco a poco la cosas vuelven a su lugar. Puede que si tú estás ahora en plena caída no te des cuenta. Pero yes. Al final todo pasa…

¿Dónde acabaremos? Ni lo sé, ni lo querría saber. Hay muchos días interesantes por descubrir, muchos tropiezos más por venir, y muchos posts más como este que escribir.

Y lo mejor de todo: grandes proyectos por llegar.

Besicos!

I want to tell you a very common story, something we’ve all heard …

This is the story of a happy and strong woman. The life had not always been easy for her, but she was a specialist in getting out of the comfort zone, wearing the mask she wanted, going out and having fun.

She thought she had everything under control, recognized who was important in her life, and valued it … Although she might not transmit her feelings enough.

Before the “Great Fall” there had been a few stumbles, but four burials, two moves, a few tears, and several bottles of champage shared with friends, were enough to realize that she was on the floor, in shit, if you allow me to say “shit”, of course. But yes, you can say she was there.

Oui … c’est moi, darlings. The first quarter of this year I visited Milan, Paris and the darkest background. It is difficult to always be up. Even if I try it… But no: we can not control the people’s  feelings , and the worst of it, is that often yours depend on them.
Love vs Pride?
Life as fashion has stages in which you are victorious … And other times when it is better that you hide a time and reflections, with the objective always in mind to be reborn, to become stronger, more powerful, better.

Times change, fashion changes, people change … The worst is over (or so it seems to me). And although it is not easy (it never is), little by little things are returning to their place.
What the future will hold? ? I do not know, I do not want to know. There are many interesting days to live, many more stumbling blocks to come, and many more posts like this to write.

And best of all: great projects are coming!

XOXO!

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