Os quiero contar una historia muy común, algo que todos hemos oído alguna vez…

Esta es la historia de una mujer feliz, de las que se ponen el mundo por montera. Las cosas no siempre habían sido fáciles, pero era especialista en salir de la zona de confort, en vestirse como le diera la gana, en salir a divertirse.

Ella pensaba que lo tenía todo bajo control, reconocía quién era importante en su vida, y lo valoraba… Aunque quizás no lo transmitía lo suficiente.

Antes de la “Gran Caída” había habido unos cuantos tropezones, pero cuatros entierros, dos mudanzas, unas cuantas lágrimas y varias botellas de cava compartidas fueron suficientes para darse cuenta de que estaba en el suelo, en la mierda (si me permitís decir “mierda”, claro). Pero sí, se puede decir que estaba ahí.

Oui… c’est moi, querid@s. Así, por sorpresa, el primer trimestre de este año me ha hecho visitar Milán, París y el más oscuro fondo.Es difícil estar siempre arriba. Y no será por no intentarlo…Pero no: no podemos controlar los sentimientos de los demás, y lo peor de todo es que muchas veces los tuyos dependen de ellos.
Cabeza vs Corazón. Amor vs Orgullo… Ains, esa maravillosa lucha de poder.

La vida como la moda tiene etapas en las que sales victorioso…


Y otras en las que es mejor que te escondas un tiempo y reflexiones, con el objetivo siempre en mente de renacer, de volver más fuerte, más poderosa, mejor.

¿Queréis saber cómo levantarse después de una caída?  Fundamental: querer hacerlo.

Los tiempos cambian, la moda cambia, las personas cambian… Lo peor ya ha pasado (o eso me parece a mí). Y aunque no es fácil (nunca lo es), poco a poco la cosas vuelven a su lugar. Puede que si tú estás ahora en plena caída no te des cuenta. Pero yes. Al final todo pasa…

¿Dónde acabaremos? Ni lo sé, ni lo querría saber. Hay muchos días interesantes por descubrir, muchos tropiezos más por venir, y muchos posts más como este que escribir.

Y lo mejor de todo: grandes proyectos por llegar.

Besicos!

I want to tell you a very common story, something we’ve all heard …

This is the story of a happy and strong woman. The life had not always been easy for her, but she was a specialist in getting out of the comfort zone, wearing the mask she wanted, going out and having fun.

She thought she had everything under control, recognized who was important in her life, and valued it … Although she might not transmit her feelings enough.

Before the “Great Fall” there had been a few stumbles, but four burials, two moves, a few tears, and several bottles of champage shared with friends, were enough to realize that she was on the floor, in shit, if you allow me to say “shit”, of course. But yes, you can say she was there.

Oui … c’est moi, darlings. The first quarter of this year I visited Milan, Paris and the darkest background. It is difficult to always be up. Even if I try it… But no: we can not control the people’s  feelings , and the worst of it, is that often yours depend on them.
Love vs Pride?
Life as fashion has stages in which you are victorious … And other times when it is better that you hide a time and reflections, with the objective always in mind to be reborn, to become stronger, more powerful, better.

Times change, fashion changes, people change … The worst is over (or so it seems to me). And although it is not easy (it never is), little by little things are returning to their place.
What the future will hold? ? I do not know, I do not want to know. There are many interesting days to live, many more stumbling blocks to come, and many more posts like this to write.

And best of all: great projects are coming!

XOXO!

El 2017 tiene ya 21 días. Es el tiempo que tarda una persona en adquirir un hábito. La mayoría de nosotros ya hemos incumplido con creces los propósitos que nos hicimos, pero nunca es tarde para empezar de nuevo.

Es algo a lo que estoy muy acostumbrada: los nuevos comienzos. Es esa adrenalina que produce mi cuerpo cada vez que empiezo algo nuevo, ya sea un trabajo, un cambio de casa, un nuevo curso, una nueva amistad…
Y si algo comienza en el mundo es una nueva era: la era Trump.

Soy neoyorquina de corazón, ya lo sabéis. Pero al margen de mis idas de cabeza en torno a Nueva York, me afecta todo lo que pase en el país que (queramos o no) gobierna el mundo.

Y sin entrar en detalles de Mister Trump, y con los Obama todavía en el corazón, quiero analizar a la nueva primera dama de los Estados Unidos:

La admiro.

Sí, la admiro.

¿Os sorprende? Hace tiempo que vengo admirando a las mujeres del “Hard Stomach club” (por favor, no perderse las redes de @asivemoselhola ). Son mujeres preciosas, listas, muchas de ellas proceden de “buenas familias” (y cuando digo “buenas” me refiero a con pasta, que a veces distan mucho de ser “buenas” en el sentido literal).

Puedo admirar su físico, pero admiro mucho más su capacidad de amar. De amar al poder.

Me sorprende la capacidad de querer a hombres solo por lo que representan, aislando cualquier atisbo de atracción sexual, sensual o quizás intelectual.
No me entendáis mal: no digo que no acaben enamorándose de ellos, pero ¿por qué los eligen? Esa es la cuestión.

Y aquí, Melania gana: la ambición les une por encima de todo. Es capaz de sacrificar el resto, por el poder. ¿No es admirable?

Los diseñadores, enfadados por las declaraciones poco “gay-friendly” en campaña del nuevo presidente, no la quieren vestir. No quieren que se asocie su imagen a su marca. Cada uno está en su derecho, claro está, pero si me lee algún Marc, Karl, Jesús o similar, le dejo aquí 5 razones para vestir a la primera dama:

  1. Visibilidad. Todas, absolutamente todas las miradas de la moda, van a estar pendientes de ella. Nunca, nadie tendrá tanta visibilidad asegurada los próximos 4 años.
  2. Belleza. Indudablemente, Melania es guapa y a sus 46 años tiene un tipazo ideal para lucir lo que quiera. Eso es así.
  3. Profesionalidad. He trabajado con clientes a los que he odiado mucho. Por muchas razones: desde falta de respeto por ser mujer, comentarios fuera de lugar, o simplemente porque me han parecido gilipollas. Pero la profesionalidad están por encima de todo. La mejor forma de pedir respeto es respetando.
  4. Amistad/Interés. ¿Cuántas puertas puede abrirte un tipo como Trump? Ahí lo dejo…
  5. Impotencia. Sí, impotencia. Queridos diseñadores, si Melania quiere comprarse un vestido vuestro, lo hará. Incluso la última colección completa, si le da la gana. Nadie se lo puede impedir.

Ya para acabar, me pregunto cuántos amantes tendrá… Aunque cuando tienes al lado a una persona capaz de hacer cualquier cosa por mantener su poder (igual que tú), la cosa se debe de complicar…

¿Quién será el siguiente diseñador en seguir mis consejos? Se admiten apuestas…

¡Bsicos!

(EN) 2017 is already 21 days old. It is the time it takes a person to acquire a habit. Most of us have already over-fulfilled our purposes, but it is never too late to start again.

It is something I am usually doing: new beginnings. It is that kind of adrenaline produced by my body every time I start something new, a job, a change of house, a new course, a new friendship …
And if something begins in the World is a new era: “the Trump Age”
I’m a New Yorker at heart, you know that. But aside from my head-ups around New York, I am affected by everything that happens in the country that (whether we want to or not) rules the world.

And without going into details of Mr. Trump, and with the Obama still in my heart, I want to analyze the new First Lady of the United States:

I admire her.

Yes, I admire her.

Are you surprised? I have been admiring the women of the “Hard Stomach club” for some time (please do not miss the Spanish @asivemoselhola Instagram). They are pretty women, smart, many of them come from “good families” (and when I say “good” I mean with money, sometimes very far from being “good” in the literal sense).

I admire them physically, but I admire their ability to love . Love to power.

I am amazed at the ability to love men only for what they represent, isolating any hint of sexual, sensual or perhaps intellectual attraction.
Do not misunderstand me: I do not say that they do not end up falling in love with them, but why do they choose them? That is the question.
And Melania wins: ambition is the point in common with Mr. President (snif). She is capable of sacrificing the rest, by the power. Is not it admirable?

Designers, angered by the “no-gay-friendly” campaign statements of the new president, do not want to dress her. They do not want her image is associated with their brand. Each one is in his right, of course, but if some Marc, Karl, Jesus or similar reads my blog, these are the 5 reasons to dress the first lady:

Visibility. All, absolutely all the looks of fashion, are going to be pending of her. Never, nobody will have so much insured visibility for the next 4 years.
Beauty. Undoubtedly, Melania is beautiful and at 46 years old she has an ideal type to wear what she wants. That’s how it is.
Professionalism. I’ve worked with clients I’ve hated a lot. For many reasons: from disrespect for being a woman, comments out of place, or simply because I have seemed like an asshole. But professionalism is above all else. The best way to ask for respect is to respect.
Friendship / Interest. How many doors can open a guy like Trump? There I leave …
Impotence. Yes, impotence. Dear designers, if Melania wants to buy you a dress, she will. Even the last complete collection, if she wants. Nobody can stop her.
Already to finish, I wonder how many lovers she will have … Although when you are next to a person able to do anything to maintain its power (just like you), the thing must be complicated …

Who will be the next designer to follow my advice? Bets are welcome …

Querido 2016…

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26 Diciembre, 2016 // Me, myself and I

Querido 2016,

Qué jodido has sido…
No lo digo por mi vida, que también, pero se te ha ido de las manos lo de llevarte a gente por delante, a gente importante para la cultura, lo de destruir vidas en Siria, lo de poner el mundo en manos de un villano, lo de coleccionar atentados terroristas cada mes…

No, querido 2016: no formarás parte de los mejores años de mi vida.

Y sin embargo, tengo que agradecerte tantas cosas…

Ya en enero me dabas una lección cuando pasaba una de las semanas más “mierders” de mi vida en la maravillosa ciudad de Palencia, a -2ºC a horas intempestivas… Para qué recordar la historia completa. Mejor quedarse con el aprendizaje número 1 del 2016: “no es oro todo lo que reluce”.

Tras esa lección llego la siguiente: “sigue buscando tu camino”. La aprendí en Valencia, cuando mi compañera de fatigas me anunció por teléfono, en una conversación de 2 horas y media,que se piraba del trabajo que habíamos conseguido a la vez. ¿En serio? Ambas sabíamos que no pertenecíamos a ese mundo, pero necesitaba que esa frase volviera a aparecer en mi cabeza: “sigue buscando tu camino”… Lo hice.

Mientras oía el eco de la voz de mi conciencia,ya en Mayo, sentada en un banco de Central Park un rayo me iluminó. Qué peliculero suena ¿verdad? Pero os lo juro: un rayo de sol se coló por los árboles que estaban delante de mí y me iluminó. Y yo que no soy de montarme movidas en la cabeza (qué va…), lo interpreté como una señal. Una señal que me llenó de una energía extraordinaria y me enseño la tercera lección del año: “Nueva York es, y siempre será, mi primera opción, el enchufe de mi vida”.

Cuando llevabas 7 meses de vida, querido 2016, y con la segunda lección en mi cabeza, me incorporé a mi trabajo actual que me llena infinitamente más (y es infinitamente más exigente,claro). En estos meses también he ido aprendiendo allí miles de lecciones. La que más me interesa hoy por hoy: “siempre vas a poder ser mejor: ve a por ello”.

Conforme te acababas, me ibas desgastando la energía, tantos cambios, tan rápido te has pasado, hasta el amor se resentía… No me dejabas tiempo para cuidarme, olvidé el gimnasio, comer bien… No digo que me llevaras hasta el fondo, querido 2016. No era el fondo. Creo que nunca he estado en el fondo, pero se parecía un poco. Me desesperaste, me llenaste de estrés, me llené de mal humor, no supe gestionarlo con mi compañero de fatigas. Siempre supe que te tenía que agradecer muchas cosas que eran positivas, pero me hacías verlas negras.

Pero llegó diciembre… Ya no te queda nada, querido 2016. Te despides con una mudanza que acaba en 5 días. Qué poco has durado, 2016… Qué rápido has pasado por mi vida.

Y puede que en otra época te añore. Piense en que, en realidad fuiste un buen año. Y no será mentira, ni tampoco verdad… Simplemente gracias por las lecciones, por los cambios y porque, también está bien verlo todo desde abajo de vez en cuando.

Gracias, querido 2016. Pero vete ya.

Dear 2016,

You have been so shitty…
Not for me, maybe too, but it has got out of your hands to lead people ahead, important to culture, to destroy lifes in Syria, to put the world in the hands of a villain , to collect terrorist attacks every month …
No, dear 2016: you will not be part of one of the best years of my life.

And yet, I have to thank you so much …

Already in January I learned a lesson when I spent one of the most “shit days” of my life in the wonderful city of Palencia, at -2ºC … It is not necessary to remember the whole story. Better to have the 1st lesson of 2016: “everything that glitters is not gold”.

After that lesson, the following came: “Keep looking for your way.” I learned it in Valencia, when my fellow worker and friend told me on the phone, in a conversation of two and a half hours, that she would get rid of the work we had gotten at the same time. Really? We both knew that we did not belong to that world, but I needed that lesson to reappear in my head: “Keep looking for your way” … I did.

As I heard the echo of the voice of my conscience, as early as May, sitting on a bench in Central Park, a lightning bolt illuminated me. What a filmmaker sounds, right? But I swear to you: a ray of sunshine crept through the trees in front of me and lit me. And I am not riding on my head (me, really?..), I interpreted it as a signal. A sign that filled me with extraordinary energy and taught me the third lesson of the year: “New York is, and always will be, my first choice, the plug of my life.”

When you were 7 months old, dear 2016, and with the second lesson in my head, I joined my current job that fills me infinitely more (and is infinitely more demanding, of course). In these months I have also been learning thousands of lessons there. The one that interests me the most today: “I can always do it better: go for it.”

While you finished, you were wasting my energy, so many changes, so fast your time was spent, even love was disappearing… You did not leave me time to take care of me, I forgot the gym, eating well … I do not say that you took me to the bottom, dear 2016. It was not the bottom. I think I’ve never been to the bottom, but it seemed a bit. You despaired me, you filled me with stress, I was always in a bad mood, I did not know how to manage it with my partner of fatigues. I always knew that I had to thank you for many things that were positive, but you made me see them black.
But December came … You have nothing left, dear 2016. You only have a move that ends in 5 days. How fast you’ve passed, 2016 … How fast you’ve gone through my life.

And maybe in another time I will miss you. Think about it, you were actually a good year. And it will not be a lie, nor true … Simply thanks for the lessons, for the changes and because, it is also good to see everything from bottom  from time to time.

Thank you, dear 2016. But go, now.

He estado en Roma, la ciudad eterna.

No soy ni de piedras ni de Iglesias, pero he de decir que me he enamorado.
Sí,es muy normal en mí.

I was in Rome, the eternal city. I don’t like old monuments neither Churches, but I fell in love with the city. Yes, it is very normal for me.

Mi mejor amiga siempre decía que aunque visitara Utebo (ver su casco histórico aquí) me encantaría y querría quedarme allí a vivir.

Puede que tuviera razón y sea la mujer más promiscua de la faz de la Tierra en cuanto a lugares se refiere, pero es que me meto tanto en el papel de “ciudadana del mundo” que lo disfruto muchísimo.

Y si es Navidad, todavía más porque me pierden los escaparates de Navidad. Tanto “brilli-brilli” me pone contenta…

My best friend always said that if I visited Utebo (see its historic center here) I would love to stay there.

Maybe she is right, and I am the most promiscuous woman on Earth in terms of places, but I get so much in the role of “citizen of the world” and I enjoy it very much.

And if it’s Christmas, still more! The “bling-bling” in the windows makes me feel so happy …

Cómo no, pasear por vía Condotti has sido un verdadero deleite para mis ojos…

Otherwise, walking around via Condotti has been a real delight for my eyes …

No sabría cuál elegir… Me volví loca…

I didn’t know what was my favorite window…

Sin duda los diseñadores de la tierra echan toda la carne en el asador en estas fechas, e incluso regalan a la ciudad de Roma decoraciones como el árbol de #ValentinoPerRoma o una gran bola de Fendi.

No doubt the designers of the land throw all the meat on the grill at these dates, and also give to the city of Rome decorations like the tree of #ValentinoPerRoma or a large ball of Fendi. 

Igualito que aquí, en Zaragoza city, que apenas hay cuatro luces mal colocadas…

En fin. Lo de siempre: viajar nos hará libres 🙂

Welcome Xmas Time!!

Just like here, in Zaragoza city, there are hardly four misplaced lights … Anyway. As usual: travels are our freedom.

Welcome Xmas Time !!

Las personas que realizan viajes solidarios a lugares en guerra, países pobres o colaboran ayudando a gente que lo necesita con  siempre cuentan que reciben muchas más cosas de las dan.

Y no hace falta que nos lo diga nadie, nosotros mismos lo sabemos: lo mejor de dar es lo que recibes. ¿Egoísta? No, real.

Damos lo mejor de nosotros mismos en el trabajo para recibir reconocimiento.

Somos solidarios para sentirnos bien con nosotros mismos, para sentirnos útiles en la sociedad.

Damos amor para recibir más amor.

Si algo de esto no ocurre en forma de “acción-reacción” deja de funcionar, perdemos las ganas de dar.

En cuestión de solidaridad, asistimos el pasado jueves a la presentación de la pulsera diseñada por Raúl Hernández en colaboración con la joyería Zayro. Una pulsera con parte de sus beneficios destinados al la Hermandad del Refugio de Zaragoza (deberíamos ir todos a sus instalaciones, yo la primera, para ver la gran labor de esta comunidad).

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Además de reunirnos unos cuantos amigos, disfrutamos de la colección que podéis encontrar con un precio de 29 € en la propia joyería Zayro (Calle Torrenueva). Un regalo ideal.

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Tras la resaca del Black Friday (que opino que se nos ha ido de las manos a todos…), llega la época de repartir felicidad por excelencia. ¿Os imagináis una Navidad en la que sólo tú repartieras regalos y/o amor sin recibir ni uno ni medio?0  Lo dicho, seamos francos, poca gente da sin recibir nada a cambio… ¿Me equivoco?

Sin embargo, la necesidad de solidaridad está siempre presente. Este fin de semana ha tenido lugar “La gran recogida” del Banco de Alimentos, pero todavía queda trabajo por hacer: ahora hay que clasificar. ¿Te apuntas? Hazlo aquí: http://www.bancodealimentos.es/formulario-de-inscripcion/

Feliz semana!

 

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